Orosur Mining (TSXV/AIM: OMI) actualizó el avance de Anzá, su proyecto de oro en el cinturón Mid-Cauca de Colombia, de unos 530 km² controlados al 100% a través de Minera Anzá y Minera Monte Aguila. Tres equipos perforan en paralelo.
En APTA, el pozo MAP109 cortó 15,35 metros con 0,97 g/t de oro y MAP110 devolvió 43,55 metros con 1,53 g/t, incluyendo 14,2 metros con 3,1 g/t. Tras completar MAP111, la empresa suspenderá temporalmente APTA y moverá ese equipo a Pepas. Planea un drill-out de recurso en APTA a inicios de 2027.
En Pepas, luego de acuerdos de acceso, el foco se desplaza a blancos de South Pepas. El Programa de Trabajos y Obras (PTO) está en borrador final; tras presentarlo y consultar con la nueva administración, la compañía pasará a una Evaluación Económica Preliminar (PEA). El caso conceptual contempla unas 500 toneladas diarias (cerca de 175.000 t/año) y unas 25.000 onzas anuales durante diez años.
En El Cedro, el redrill CED001A avanza con recuperación de testigo desde los 200 metros. Se busca movilizar un segundo equipo. El Yarumo, nuevo blanco con venas análogas al estilo Marmato, apunta a perforación probable en el primer trimestre de 2027. El CEO Brad George destacó el balance sólido y el contexto del nuevo gobierno minero para avanzar en varios frentes.
El Mid-Cauca es uno de los corredores auríferos más prospectivos de Colombia. El avance simultáneo de Pepas hacia ingeniería económica y de APTA hacia recurso refuerza el perfil de Anzá en un ciclo de alto precio del oro.
Foto: Quinaya Qumir, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

