El Grupo Errázuriz cambió la escala de su proyecto de litio en el salar de Maricunga, en la Región de Atacama. En lugar de una inversión de unos US$600 millones para producir 20.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente (LCE), como planteó en septiembre de 2025, ahora propone una primera etapa de US$150 millones con capacidad para 5.000 toneladas al año.
La iniciativa la desarrolla Simco, sociedad que el conglomerado chileno comparte con Simbalik, un fondo de inversión con sede en Singapur. Según explicó Francisco Javier Errázuriz Ovalle, presidente del grupo, la construcción comenzaría en un plazo aproximado de 18 meses, con la meta de iniciar la producción comercial entre 2029 y 2030.
El nuevo esquema es modular: la planta podría ampliarse en fases posteriores según los resultados de las primeras etapas. Esta estrategia reduce el desembolso inicial en un mercado del litio que ha mostrado fuertes oscilaciones de precio en los últimos años. El empresario señaló que el grupo evalúa sumar un socio para financiar el proyecto, aunque está dispuesto a avanzar con recursos propios si no lo encuentra.
Las fechas, en todo caso, son proyecciones de la empresa. El proyecto, denominado Producción de Sales Maricunga, obtuvo una calificación ambiental favorable en 2020, pero en 2022 la Corte Suprema ordenó realizar una consulta a las comunidades indígenas antes de continuar con la tramitación, un proceso que el Servicio de Evaluación Ambiental lleva adelante desde entonces.
Un rasgo distintivo de la iniciativa es que se apoya en pertenencias mineras constituidas antes de que el litio fuera reservado al Estado en 1979, lo que, según el grupo, le permite operar sin un Contrato Especial de Operación de Litio. Errázuriz Ovalle afirmó además que no ha recibido propuestas para asociarse con Codelco, que desarrolla en el mismo salar el proyecto Paloma junto a Rio Tinto.
Maricunga es una de las cuencas clave en el plan chileno para sumar producción de litio fuera del salar de Atacama, donde se ha concentrado históricamente la explotación comercial del mineral.
Foto: Lucash, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).


