El Gobierno peruano usó la Conferencia Internacional de Minería y Recursos (IMARC 2026), que se celebra en Sídney, Australia, hasta el 29 de octubre, como vitrina para su portafolio minero. Durante el Peru Day, la viceministra de Minas, Mayra Figueroa Valderrama, expuso la Cartera de Proyectos de Inversión Minera 2026, compuesta por 66 iniciativas que suman una inversión estimada de US$64.075 millones. A ello añadió la cartera de exploración, con 57 proyectos y unos US$672 millones estimados.
Según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), el eje del mensaje fue la confianza del inversionista. La viceministra, que transmitió el saludo del ministro Guillermo Shinno Huamaní, insistió en la seguridad jurídica, la estabilidad y la predictibilidad regulatoria, y repasó las medidas de simplificación administrativa, la reducción de barreras burocráticas y el acortamiento de los plazos de evaluación. El ministerio subrayó que esos cambios deben respetar las exigencias legales, ambientales y sociales.
Como caso concreto, la delegación presentó el proyecto Cangallo, en Arequipa, ligado a capitales australianos. Su ejecución fue declarada de interés nacional mediante la Resolución Ministerial 457-2026-MINEM/DM, del 21 de octubre. La norma plantea reservar 3.600 hectáreas de terreno estatal durante cuatro años para facilitar el acceso al predio, aunque, según el Minem, no reemplaza ninguna autorización ni permiso exigido por ley.
La misión oficial reúne a más de 60 representantes de los sectores público y privado, la más numerosa que el país ha llevado a la feria. En el Stand Perú se programaron dos jornadas de exposiciones sobre oportunidades en minería, equipos y servicios especializados, tecnología y transición energética. La agenda también puso el foco en los minerales críticos y en la cooperación tecnológica con Australia.
La competencia por capital es intensa: en la misma cumbre, Chile promocionó una cartera estimada en US$105.000 millones hacia 2034. Para el Perú, el desafío ya no es solo mostrar proyectos, sino acortar los plazos que separan un anuncio de una obra en marcha.
Foto: Golda Fuentes, vía Wikimedia Commons (CC BY 2.0).

