La empresa COMIN S.A. ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el proyecto Explotación Subterránea Mina Venus Marta (VEM), una iniciativa de cobre con una inversión declarada de US$50 millones en la comuna de Tierra Amarilla, Región de Atacama. La Declaración de Impacto Ambiental (DIA) fue presentada el 30 de octubre y se encuentra en etapa de admisión, según el registro del Servicio de Evaluación Ambiental.
La mina se ubicaría a unos 8,5 kilómetros al sureste de Copiapó, en el distrito Candelaria-Punta del Cobre. El diseño contempla extraer 21,6 millones de toneladas de mineral, con una ley media de 1,07% de cobre total, a un ritmo de 5.000 toneladas diarias, equivalentes a unas 150.000 toneladas mensuales. La operación duraría 12 años, dentro de una vida útil total de 16 años que incluye construcción y cierre, con inicio estimado en marzo de 2028.
Una particularidad es que el proyecto no tendrá planta de procesamiento propia. El mineral sería acopiado en superficie y despachado en camiones: el 75% a Minera Atacama Kozan y el 25% a la Planta Manuel Antonio Matta de la Empresa Nacional de Minería (ENAMI). Se generarían, además, cerca de 1,08 millones de toneladas de estéril, que irían a dos botaderos cercanos al acceso de la mina.
La iniciativa prevé hasta 86 trabajadores en la construcción y 145 en la etapa de operación.
No es la primera vez que Venus Marta busca su aprobación. En 2023, otra titular presentó el mismo proyecto, pero el Servicio de Evaluación Ambiental de Atacama puso término anticipado al proceso por falta de información esencial sobre calidad del aire y aguas subterráneas. La nueva presentación incluye estudios de emisiones, ruido, vibraciones e hidrogeología, cuya suficiencia deberá determinar ahora la autoridad.
El ingreso al SEIA no equivale a una autorización: primero el proyecto debe ser admitido a trámite y luego evaluado por los servicios competentes.
Proyectos de mediana escala como este, que aprovechan plantas existentes, ayudan a sostener la actividad del distrito minero de Copiapó en un año en que la producción de cobre de Chile viene a la baja.
Foto: Seba Flores, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).


