Consejo Minero de Chile advierte que cambio en impuesto al diésel afecta competitividad
El Consejo Minero de Chile expresó su preocupación por el impacto que tendrá una reciente modificación al impuesto al diésel sobre la competitividad de la industria minera, en un contexto de crecientes costos operativos y desafíos estructurales para el sector. La medida, impulsada por el gobierno como parte de un paquete para mitigar el alza en los precios de los combustibles, reduce el nivel de recuperación del impuesto específico al diésel para ciertas empresas, afectando directamente a las compañías mineras.
De acuerdo con estimaciones del propio gremio, la minería absorberá aproximadamente el 74% del costo total de esta modificación tributaria, lo que representa cerca de US$100 millones en un periodo de seis meses. Este impacto se concentra en un sector altamente intensivo en el uso de combustibles, donde el diésel es clave para el transporte, maquinaria pesada y operaciones en faenas de gran escala.
El Consejo Minero, cuyos miembros incluyen grandes actores como Codelco, BHP, Anglo American y Glencore, señaló que la medida podría generar distorsiones al aplicar cargas desproporcionadas sobre sectores estratégicos sin considerar sus características operativas. Además, advirtió que este tipo de decisiones podría afectar la percepción de Chile como destino de inversión minera, especialmente en un contexto global altamente competitivo.
La industria minera chilena ya enfrenta desafíos relevantes, como el envejecimiento de yacimientos, menores leyes de mineral, aumento en los costos de energía y procesos de permisos cada vez más complejos. En este escenario, cualquier incremento adicional en los costos operativos podría impactar la rentabilidad de proyectos actuales y futuros, así como retrasar decisiones de inversión clave.
Por su parte, el gobierno ha defendido la medida como una herramienta necesaria para financiar mecanismos de estabilización de precios sin aumentar el gasto fiscal, en medio de un escenario internacional marcado por la volatilidad energética. Sin embargo, el debate continúa abierto entre autoridades y la industria, evidenciando las tensiones entre políticas públicas de corto plazo y la competitividad de uno de los sectores más importantes para la economía chilena.


