La minera canadiense pone en la mira a Petroperú tras laudo arbitral de US$ 67 millones
La tensión entre la minera canadiense Lupaka Gold y el Estado peruano ha alcanzado un punto de ebullición este enero de 2026. Tras quedar firme el laudo arbitral del CIADI que ordena al Perú pagar US$ 67 millones por no proteger el proyecto Invicta frente a bloqueos comunitarios, la compañía ha iniciado una ofensiva legal sin precedentes. La noticia es tendencia absoluta porque, ante la falta de pago, Lupaka ha contratado investigadores internacionales para identificar y embargar activos peruanos en el extranjero, señalando directamente a Petroperú como uno de sus objetivos principales para ejecutar el cobro de la indemnización.
Lo que resulta impactante para los mercados es la vulnerabilidad de la petrolera estatal en este conflicto. El presidente de Lupaka, Gordon Ellis, confirmó que la estrategia de «caza de activos» busca compensar los daños sufridos tras la paralización de su mina de oro en Lima. Esta situación es tendencia porque ocurre en un momento crítico para Petroperú, que lucha por alcanzar su punto de equilibrio financiero hacia finales de año. La amenaza de incautación de sus cuentas o embarques internacionales añade una presión sistémica que podría comprometer la reputación crediticia del país y encarecer los costos operativos de la estatal en el mercado global.
El impacto de este caso redefine la gestión de conflictos sociales y la protección de inversiones en el Perú para el cierre de 2026. El hecho de que el Estado dejara vencer el plazo de 120 días para anular el fallo sin presentar recurso alguno ha generado una ola de críticas sobre la defensa jurídica nacional. Este episodio marca un precedente peligroso: la inacción ante protestas ilegales ya no solo paraliza la producción, sino que ahora se traduce en deudas millonarias que ponen en jaque a las empresas más emblemáticas del país. El «caso Lupaka» es hoy el recordatorio más severo de que la estabilidad jurídica es tan vital como el mineral mismo para el futuro del sector extractivo.

