La minería lidera la transformación social en Perú mediante el mecanismo de Obras por Impuestos
ProInversión ha revelado una noticia de alto impacto al confirmar que el sector minero se ha consolidado como el principal motor del mecanismo de Obras por Impuestos (OxI) en el país, superando récords históricos de adjudicación. Esta tendencia marca un cambio de paradigma: las empresas ya no solo extraen mineral, sino que ejecutan directamente proyectos de infraestructura crítica —como hospitales, colegios y sistemas de riego— utilizando sus contribuciones tributarias. Al cierre de 2024, la minería representa el pilar que sostiene este modelo, permitiendo que las regiones mineras vean resultados tangibles sin pasar por los lentos filtros de la burocracia estatal convencional, acelerando el cierre de brechas sociales en las zonas más remotas del Perú.
El motor de este éxito es la agilidad operativa y la transparencia que ofrece el sistema OxI tanto a las empresas como al Estado. La tendencia actual muestra que compañías líderes están priorizando inversiones en saneamiento y conectividad vial, lo que genera una legitimidad social sin precedentes. Este avance es impactante porque demuestra que, cuando existe una gestión técnica eficiente, los recursos mineros pueden transformarse en bienestar inmediato, reduciendo los conflictos sociales y mejorando la percepción pública de la industria. Para ProInversión, este dinamismo es la prueba de que el sector privado es un aliado indispensable para la modernización del país, logrando ejecutar proyectos que el sector público a menudo deja en el olvido por falta de capacidad técnica.
Sin embargo, el desafío a futuro reside en la descentralización de este mecanismo hacia regiones con menor presencia minera y en la simplificación de los procesos administrativos para atraer a más actores. La tendencia indica que el éxito del binomio «minería-OxI» será el estándar de oro para la inversión social en América Latina, inspirando modelos similares en otros países con grandes carteras de proyectos extractivos. Al capitalizar esta herramienta, Perú no solo garantiza la viabilidad de sus proyectos mineros de clase mundial, sino que asegura una distribución de la riqueza mucho más equitativa y visible, transformando cada dólar de impuesto en un ladrillo que construye el futuro de las comunidades más vulnerables.


