El magnate Carlos Slim toma el control de Macavil para rescatar la soberanía energética de México
Petróleos Mexicanos (Pemex) ha sacudido el mercado energético este febrero de 2026 al adjudicar un contrato mixto clave para el desarrollo del campo terrestre Macavil a una empresa del magnate Carlos Slim. La noticia es tendencia absoluta debido a que este movimiento marca el regreso triunfal de los contratos de asociación público-privada, donde Pemex retiene el 40% de participación pero delega la ejecución técnica y financiera al gigante Grupo Carso. Con reservas estimadas en más de 27 millones de barriles de petróleo y una vasta riqueza en gas natural, Macavil se posiciona como el nuevo epicentro de la estrategia nacional para reducir la dependencia de las importaciones de gas desde Estados Unidos.
Lo que resulta impactante para los analistas es la velocidad de reactivación que este pacto imprime al sector hidrocarburos. La información es tendencia porque la incursión de Slim en Macavil no es un hecho aislado, sino la pieza maestra de un imperio energético en expansión que ya incluye activos en los campos Ixachi y Zama. Al inyectar capital privado en un yacimiento descubierto recientemente en Tabasco, Pemex logra sortear sus limitaciones presupuestarias y asegura una producción de largo plazo que podría alcanzar los 393 mil millones de pies cúbicos de gas hacia 2045, blindando la seguridad energética del país frente a la volatilidad de los precios globales.
El impacto de este acuerdo redefine el modelo de negocio petrolero en México para la segunda mitad de la década, priorizando la eficiencia operativa y la transparencia en la gestión de recursos. Para este 2026, la alianza entre el Estado y el hombre más rico de México envía una señal de confianza sin precedentes a los mercados internacionales, demostrando que la colaboración mixta es la fórmula ganadora para maximizar la riqueza del subsuelo. Este hito no solo promete estabilizar las finanzas de la estatal, sino que convierte a Macavil en el laboratorio donde se forja el futuro de una industria más ágil, competitiva y soberana.


