La compañía activa su planta en Nueva York y pone fin a 70 años de dependencia extranjera
Titan Mining ha marcado un hito histórico este enero de 2026 al iniciar la producción de grafito natural en su planta de demostración de Nueva York, dentro de su infraestructura en Empire State Mines. La noticia es tendencia global porque convierte a Titan en el primer productor integral de este mineral crítico en Estados Unidos en más de siete décadas. Con una capacidad inicial de 1,200 toneladas anuales, la planta no solo procesa mineral, sino que lo eleva a niveles de alta pureza (99.5%), desafiando el actual dominio de China en la cadena de suministro y asegurando un recurso vital para la soberanía tecnológica y de defensa del país.
Lo que resulta impactante para los inversores es la escalabilidad masiva y el respaldo financiero que impulsa el proyecto Kilbourne. La información es tendencia porque la empresa proyecta escalar su producción a 40,000 toneladas anuales para 2028, lo que cubriría aproximadamente el 50% de la demanda actual de grafito natural en EE. UU. Este crecimiento está blindado por un soporte institucional sin precedentes, que incluye una carta de interés por US$ 120 millones del Banco de Exportación e Importación de EE. UU. (EXIM) y una reciente inversión estratégica de US$ 15 millones, disparando la confianza del mercado en la viabilidad comercial del activo.
El impacto de este avance redefine la seguridad energética de las Américas para la segunda mitad de la década. En un mundo donde el grafito es indispensable para las baterías de vehículos eléctricos, los centros de datos de IA y los sistemas de energía limpia, Titan Mining se posiciona como el «campeón nacional» de los minerales críticos. Para 2026, la puesta en marcha de esta planta es el mensaje más claro de que la independencia industrial ha vuelto al noreste de Estados Unidos, transformando una mina tradicional de zinc en un centro neurálgico de materiales avanzados que dictará el ritmo de la transición energética global.


