Mantoverde acelera su producción de cobre y se consolida como el nuevo motor minero de Chile
Mantoverde, el ambicioso proyecto de Capstone Copper en la región de Atacama, ha captado la atención de los mercados este febrero de 2026 al confirmar que ya opera al 75% de su capacidad instalada. La noticia es tendencia absoluta porque marca el éxito de una transformación tecnológica sin precedentes: el paso de una mina de óxidos a una operación masiva de sulfuros. Con este avance, la compañía está a un paso de alcanzar su meta de producción anual de 120,000 toneladas de cobre, posicionándose como un actor clave para cubrir la brecha de suministro del metal rojo que exige la transición energética global.
Lo que resulta impactante para los inversores es la eficiencia operativa lograda en tiempo récord durante la fase de ramp-up. La información es tendencia debido a que Mantoverde no solo está incrementando el volumen de extracción, sino que lo hace optimizando costos mediante una infraestructura de clase mundial que incluye su propia planta desalinizadora. Este modelo de «minería inteligente» permite a la operación ser resiliente ante la escasez hídrica de Chile, garantizando una producción sostenible que ha disparado la confianza en las proyecciones financieras de Capstone Copper para el resto del año.
El impacto de este hito redefine el peso de la mediana y gran minería en el norte chileno para la segunda mitad de la década. Al integrar a cientos de trabajadores locales y proveedores regionales en este ciclo de alta productividad, Mantoverde se convierte en un motor de reactivación económica para Atacama. Para este 2026, el mensaje al mercado es contundente: el proyecto ha superado los desafíos técnicos de su puesta en marcha y está listo para operar a plena marcha, consolidándose como la joya de la corona de una nueva generación de minas que combinan alta rentabilidad con responsabilidad ambiental.


