La minería se consolida como el tercer sector exportador clave para la economía argentina
La minería en Argentina ha generado una noticia de alto impacto al reafirmar su posición como el tercer complejo exportador del país, marcando una tendencia de «crecimiento sostenido» en la captación de divisas. Durante el último ciclo, el sector ha inyectado miles de millones de dólares a la economía nacional, impulsado principalmente por el dinamismo de las provincias de Santa Cruz, San Juan y Jujuy. Esta realidad no solo blinda las reservas internacionales del Banco Central, sino que posiciona a la minería como una actividad disruptiva capaz de compensar la volatilidad de otros sectores tradicionales, convirtiéndose en el pulmón financiero que Argentina necesita para su estabilidad macroeconómica.
El motor de este fenómeno es la exportación masiva de oro, plata y litio, minerales que hoy gozan de una demanda global sin precedentes debido a la transición tecnológica. La tendencia actual muestra que la minería aporta más del 70% de las exportaciones en provincias netamente mineras, generando un superávit comercial sólido y genuino. Este avance es impactante porque demuestra que el sector no solo contribuye con impuestos y regalías, sino que crea una cadena de valor federal que integra a cientos de proveedores locales, elevando el estándar industrial del interior del país y demostrando que la riqueza del subsuelo es el combustible para el desarrollo regional.
Sin embargo, el desafío a futuro reside en convertir este auge exportador en una política de Estado que trascienda los ciclos políticos y garantice la seguridad jurídica a largo plazo. La tendencia indica que el éxito de la minería argentina dependerá de la capacidad de los gobiernos para fomentar la exploración de nuevos yacimientos de cobre, mineral que será el próximo gran salto del sector bajo el régimen del RIGI. Al consolidar su relevancia económica, Argentina no solo asegura su presencia en el mercado global de metales, sino que refuerza un modelo de desarrollo donde la minería responsable es el cimiento de una nación más competitiva y conectada con las necesidades energéticas del siglo XXI.


