El proyecto vuelve a quedar en incertidumbre tras nueva revisión legal
El gobierno de Perú decidió retirar el permiso al proyecto de cobre Tía María, valorado en aproximadamente US$1.800 millones, en un nuevo giro para uno de los desarrollos mineros más controvertidos del país. La medida fue tomada por el Ministerio de Energía y Minas, que determinó que la aprobación original del proyecto no cumplía con los requisitos legales y técnicos exigidos por la normativa vigente.
Según las autoridades, la autorización otorgada anteriormente carecía de justificación legal suficiente y presentaba fallas en aspectos clave del diseño técnico, incluyendo la planificación del proyecto y componentes relacionados con la gestión de residuos. Estas observaciones obligarán a realizar una nueva evaluación integral antes de que el proyecto pueda avanzar nuevamente.
El proyecto Tía María, ubicado en la región de Arequipa, ha estado marcado por más de una década de conflictos sociales y oposición local, principalmente por preocupaciones sobre el impacto ambiental en el valle agrícola del Tambo. Entre 2011 y 2015, las protestas contra el proyecto dejaron varios fallecidos, convirtiéndolo en uno de los casos más emblemáticos de conflicto minero en América Latina.
A pesar de haber recibido aprobación en años recientes y de avances en su desarrollo, la nueva decisión del gobierno vuelve a poner en duda su viabilidad en el corto plazo. Antes de la revocación, la empresa había reportado avances en el proyecto y proyectaba iniciar producción en los próximos años, con una capacidad estimada de alrededor de 120.000 toneladas de cobre anuales.
Este nuevo revés también refleja los desafíos estructurales que enfrenta Perú para desarrollar grandes proyectos mineros, incluyendo la necesidad de mayor estabilidad regulatoria, gestión de conflictos sociales y cumplimiento técnico riguroso. En un contexto donde el país busca impulsar su producción de cobre, decisiones como esta generan incertidumbre sobre el ritmo de futuras inversiones en el sector.


