Zijin Mining activará el proyecto Manono en junio para liderar la revolución de las baterías en África
Zijin Mining ha marcado un hito en el tablero energético mundial este febrero de 2026 al anunciar que iniciará la primera producción de litio en la República Democrática del Congo (RDC) el próximo 30 de junio. La noticia es tendencia absoluta porque el yacimiento de Manono, uno de los depósitos de roca dura más grandes y de mayor ley del planeta, finalmente entrará en fase operativa bajo el control del gigante chino y la estatal Cominière. Con una inversión que ronda los US$ 1,000 millones, el proyecto busca producir anualmente 95,170 toneladas de sulfato de litio, posicionando a la RDC no solo como el rey del cobalto, sino como un actor indispensable en la cadena de suministro global de vehículos eléctricos.
Lo que resulta impactante para los mercados es la agresividad estratégica de Zijin ante un escenario de precios volátiles. La información es tendencia debido a que la compañía ha decidido adelantar las exportaciones de forma inmediata tras el inicio de la producción, desafiando la caída global de los precios del litio con un modelo de bajos costos operativos y alta eficiencia técnica. A pesar de las disputas legales previas por la propiedad del yacimiento, la consolidación de la planta de procesamiento y la infraestructura solar en Manono demuestran que el capital chino ha logrado asegurar una ventaja competitiva crítica, blindando su acceso al «oro blanco» africano justo cuando la demanda tecnológica exige suministros más robustos y diversificados.
El impacto de este despliegue redefine la geopolítica de los minerales críticos para la segunda mitad de la década, enviando una señal clara de dominio sobre los recursos estratégicos de África. Para este 2026, la puesta en marcha de Manono simboliza el fin de la dependencia exclusiva del «Triángulo del Litio» en Sudamérica y Australia, abriendo un nuevo corredor de exportación masiva desde el corazón del Congo. Con el objetivo de procesar 5 millones de toneladas de mineral al año, Zijin Mining no solo busca rentabilidad, sino consolidar a la RDC como el nuevo epicentro de la transición energética, transformando un yacimiento en disputa en el motor industrial que alimentará la próxima generación de movilidad limpia en todo el mundo.


