El gigante australiano toma el control total del megaproyecto de cobre para acelerar su desarrollo
El panorama minero en Lambayeque ha dado un giro radical este enero de 2026. La corporación australiana Fortescue, liderada por el magnate Andrew Forrest, ha concretado la adquisición del 100% del proyecto Cañariaco, tras comprar el 64.3% restante de las acciones de Alta Copper por más de US$ 150 millones. La noticia es tendencia absoluta porque marca la entrada de uno de los mayores «jugadores» del mundo a un yacimiento que alberga más de 9,000 millones de libras de cobre. Con este movimiento, Cañariaco deja de ser una promesa en manos de una empresa exploradora para convertirse en la prioridad estratégica de una multinacional con la capacidad financiera para activar uno de los depósitos cupríferos más grandes de América que aún no estaba en explotación.
Lo que resulta impactante para los mercados es la agresiva estrategia de ejecución que Fortescue planea implementar. La información es tendencia porque la minera busca aplicar su modelo de «energía verde» y eficiencia operativa para destrabar el proyecto, el cual cuenta con un Valor Neto Presente (VNP) estimado en US$ 2,300 millones. A pesar de los desafíos sociales históricos en la zona de Cañaris, la entrada de un operador de esta talla asegura inversiones inmediatas en perforación profunda y optimización técnica, apuntando a integrar a Lambayeque en el mapa mundial de suministro de cobre crítico para la transición energética global.
El impacto de esta transacción redefine el tablero de inversiones en el norte peruano para la segunda mitad de la década. Con el respaldo de Fortescue, Cañariaco se posiciona para superar las barreras burocráticas y sociales, buscando una licencia social basada en la sostenibilidad y la creación de valor compartido. Para 2026, la «Era Fortescue» en Perú simboliza la confianza de los capitales globales en la geología nacional, prometiendo transformar un activo latente en un motor de exportación masiva que podría rivalizar con las operaciones más grandes del país. La minería de cobre en Lambayeque ya no es una posibilidad lejana; es el próximo gran frente de batalla industrial de Sudamérica.


