El bloqueo de la planta desaladora paraliza la producción y escala el conflicto en Atacama
Capstone Copper enfrenta uno de los momentos más críticos en su historia operativa en Chile tras cumplirse 27 días de huelga indefinida en la mina Mantoverde. La noticia es tendencia absoluta debido a la escalada de violencia y la toma de la planta desaladora por parte del Sindicato N°2, un movimiento estratégico que ha cortado el suministro hídrico y ha obligado a la compañía a detener casi por completo sus operaciones de sulfuros y óxidos. Lo que comenzó como una negociación colectiva fallida el 2 de enero se ha transformado en un conflicto de alto impacto, donde la empresa ha tenido que recurrir a operativos aéreos con helicópteros para ingresar personal de mantenimiento y evitar daños catastróficos en la infraestructura crítica.
Lo que resulta impactante para el mercado minero global es la gravedad de las denuncias presentadas por la compañía, que incluyen amenazas de muerte contra trabajadores y actos de sabotaje en los sistemas eléctricos de la desalinizadora. La información es tendencia porque este bloqueo no solo pone en riesgo la producción de cobre de alta pureza —vital para la transición energética—, sino que amenaza la estabilidad laboral del 75% de la dotación total que no forma parte del sindicato en huelga. Los gremios regionales y el Gobernador de Atacama han expresado su «profunda preocupación», advirtiendo que la prolongación de esta crisis podría generar un impacto devastador en la economía local y en la cadena de valor de los proveedores mineros.
El impacto de este conflicto define el complejo clima laboral del 2026, donde los precios récord del cobre han elevado las expectativas sindicales a niveles sin precedentes. Mantoverde ha presentado una oferta final que incluye un bono de término de conflicto de aproximadamente 15 millones de pesos y beneficios de equidad interna, buscando recuperar el control operativo y deponer una huelga que ya afecta los inventarios globales del metal rojo. Para los inversores, el desenlace de esta crisis será el termómetro definitivo para evaluar la seguridad jurídica y el derecho a la continuidad operacional en Chile, consolidando a Mantoverde como el foco de atención de la minería latinoamericana en este primer trimestre.


