Con 36 proyectos de exploración avanzada, la provincia se blinda como el corazón minero de Argentina
San Juan ha consolidado su posición como la jurisdicción líder en minería metalífera al registrar un impresionante despliegue de 36 proyectos en etapa de exploración avanzada este inicio de 2026. Este dinamismo no es casualidad; es el resultado de una política agresiva de atracción de capitales que busca transformar el potencial geológico en una realidad productiva. La provincia no solo sostiene sus minas maduras como Veladero y Gualcamayo, sino que está sembrando los yacimientos que definirán la economía nacional en la próxima década, enfocándose en minerales críticos como el cobre, el oro y la plata.
Lo que hoy es tendencia absoluta en los mercados internacionales es el impacto del régimen RIGI, que ya ha comenzado a canalizar inversiones millonarias, destacando proyectos como Carbonatos Profundos con una inyección de US$ 519 millones. La exploración se ha convertido en el pilar científico que reduce riesgos y maximiza la competitividad, utilizando tecnologías de perforación de última generación para localizar depósitos de clase mundial. Esta efervescencia exploratoria está generando un efecto dominó en la economía local, impulsando una demanda sin precedentes de servicios especializados y creando miles de empleos técnicos calificados en la región.
El fenómeno sanjuanino es tendencia porque posiciona a la provincia como la respuesta estratégica a la demanda global de cobre para la transición energética. Proyectos masivos como Los Azules, Altar y el distrito Vicuña sitúan a San Juan entre los 10 mayores reservorios de metal rojo del mundo. Con el respaldo de una infraestructura en constante expansión y una seguridad jurídica blindada, la provincia se erige como el socio ideal para las potencias tecnológicas. En 2026, San Juan no solo extrae minerales; exporta futuro, consolidándose como el epicentro donde la riqueza de la cordillera se transforma en soberanía económica para toda Argentina.


