Collective Mining confirma un coloso de pórfido tras interceptar 575 metros de mineralización continua
La minera Collective Mining ha sacudido los mercados este 2026 al confirmar la existencia de un sistema de pórfido a gran escala en su proyecto Guayabales, ubicado en el corazón minero de Colombia. El anuncio es tendencia absoluta tras la publicación de los resultados del barreno APC-115, que interceptó una columna asombrosa de 575 metros con leyes de 1.04 g/t de oro equivalente. Este descubrimiento no solo valida el potencial geológico de la zona, sino que revela una continuidad mineral que supera todas las expectativas previas, posicionando a Guayabales como uno de los sistemas de metales preciosos y básicos más prometedores y de mayor crecimiento en América del Sur.
Lo que resulta impactante para los inversores es la riqueza multimetálica detectada en el objetivo Apollo, donde el sistema permanece abierto en profundidad y en múltiples direcciones. Los datos técnicos sugieren una combinación perfecta de oro, plata y cobre, elementos críticos para la economía global de este año. La compañía ha logrado perforar visualmente una zona de brecha rica en sulfuros que confirma que están ante un «depósito de clase mundial». Este hallazgo es un catalizador para la confianza en el sector extractivo colombiano, demostrando que la aplicación de geofísica de última generación y perforación profunda puede desbloquear tesoros ocultos que las exploraciones superficiales del pasado nunca detectaron.
El impacto de este sistema de pórfido redefine el valor estratégico de la región de Caldas para 2026, atrayendo la mirada de las grandes corporaciones mineras que buscan reemplazar sus reservas globales. Con múltiples plataformas de perforación operando a máxima capacidad, Collective Mining se encuentra en una carrera para delimitar la extensión total de este «monstruo geológico» que promete transformar la economía local y nacional. Para este semestre, la expectativa es máxima: cada nuevo resultado de laboratorio acerca a Guayabales a su fase de desarrollo, consolidando a Colombia como una potencia emergente en la producción de los metales necesarios para sostener la infraestructura del futuro.


