El exministro advierte que la minería ilegal utiliza el REINFO como escudo político y operativo
Carlos Herrera Descalzi, exministro de Energía y Minas, ha lanzado una advertencia contundente este enero de 2026: el Registro Integral de Formalización Minera (REINFO) se ha convertido en una herramienta que facilita las economías ilegales. Según el especialista, el sistema actual permite que mineros ilegales se escuden bajo la figura de «artesanales» para movilizar explosivos, insumos químicos y mineral por las carreteras del país sin fiscalización efectiva. La noticia es tendencia absoluta porque Herrera señala que, lejos de formalizar, el REINFO está «emparentado» con actividades criminales, sirviendo incluso como un mecanismo de lavado de activos para el oro extraído ilícitamente.
Lo que resulta impactante para la opinión pública es la denuncia de un «cálculo electoral» detrás de las constantes ampliaciones del REINFO. Herrera Descalzi sostiene que un grupo de congresistas busca asegurar votos para las elecciones generales de 2026 ofreciendo impunidad y plazos indefinidos a un sector que, tras 13 años, no ha cumplido con los requisitos básicos de acceso legal al yacimiento ni de protección ambiental. Esta situación es tendencia porque pone al descubierto cómo los intereses políticos de corto plazo estarían sacrificando la seguridad jurídica del país y la estabilidad del sector formal, el cual es «el sueldo del Perú» pero hoy se ve asediado por la competencia desleal de la informalidad.
El impacto de estas declaraciones redefine el debate sobre la Ley MAPE (Minería de Pequeña Escala) que se discute en el Congreso para este 2026. Herrera advierte que, si no se impone orden y trazabilidad real desde la extracción hasta la exportación, el próximo gobierno heredará un país con economías ilegales más poderosas que el propio Estado. La tendencia marca que la única salida viable es separar al minero artesanal honesto de las mafias que usan el oro para lavar dinero de otras actividades delictivas. Para este año, la advertencia es clara: sin un principio de autoridad firme y reglas que no se vendan por votos, el potencial minero del Perú seguirá alimentando un sistema de corrupción que frena el desarrollo nacional.

