La provincia acelera concesiones de oro y plata para dominar la producción nacional en 2026
La provincia de Santa Cruz ha tomado la delantera en la carrera minera argentina al activar un ambicioso plan de nuevas concesiones para la exploración de oro y plata. Con el objetivo de revitalizar su matriz productiva y extender la vida útil de sus yacimientos más emblemáticos, el Gobierno provincial ha agilizado los procesos administrativos para atraer capitales frescos. Esta decisión estratégica busca capitalizar el actual ciclo de precios altos en los metales preciosos, posicionando a la región no solo como el principal productor de oro del país, sino como un imán de inversiones bajo el nuevo marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El impacto de esta medida es tendencia en el sector minero debido al inmenso potencial geológico del Macizo del Deseado, una de las formaciones más ricas del mundo en metales preciosos. Las nuevas áreas de exploración prometen el descubrimiento de depósitos de alta ley que podrían transformar por completo la economía local. Al fomentar la competencia y la entrada de nuevos operadores internacionales, Santa Cruz está enviando una señal clara al mercado: la seguridad jurídica y la agilidad burocrática son sus mayores activos para garantizar el flujo de divisas y la creación de miles de empleos especializados en las próximas décadas.
Lo que hace que esta noticia sea viral es el enfoque en la minería de nueva generación que la provincia exige para estas concesiones. No se trata solo de extraer recursos, sino de implementar tecnologías de bajo impacto ambiental y sistemas de gestión de agua de circuito cerrado. Santa Cruz se prepara para un 2026 de descubrimientos históricos, donde la sostenibilidad y la rentabilidad caminan de la mano. Con el respaldo de una infraestructura consolidada y una mano de obra experta, la Patagonia argentina reafirma su título como el corazón dorado y plateado de Sudamérica, lista para romper todos los récords de exportación.


