BHP desata una inversión histórica de US$ 10.000 millones para liderar la minería del futuro
La minería mundial presencia un movimiento sísmico con el anuncio de Escondida | BHP, que ha puesto en marcha un colosal plan de inversión de US$ 10.000 millones en Chile. Este despliegue financiero, el más ambicioso desde el inicio de sus operaciones en 1991, busca no solo mantener su trono como la mayor productora de cobre del planeta, sino transformar radicalmente su ADN operativo. Con la mira puesta en 2030, la compañía acelera proyectos críticos para contrarrestar la baja en las leyes del mineral, asegurando un suministro masivo del metal rojo, indispensable para la electrificación y la descarbonización global.
La estrategia es una tendencia clara en la industria: tecnología extrema y autonomía. El plan incluye la construcción de una nueva planta concentradora de última generación —presupuestada en US$ 5.000 millones— y la automatización total de sus flotas de camiones, que ya cuenta con unidades operando al 100% de forma autónoma. Además, BHP apuesta por la lixiviación de sulfuros y la optimización de infraestructura hídrica, eliminando el uso de agua continental para blindar la operación frente a la crisis climática, lo que redefine los estándares de eficiencia energética y sostenibilidad en la región de Antofagasta.
Este anuncio ha sacudido los mercados internacionales, consolidando a Chile como el epicentro de la inversión minera de élite. El impacto económico es profundo, proyectando la creación de miles de empleos y el fortalecimiento de una red de proveedores locales ultra-tecnificados. Mientras el cobre se posiciona como el «nuevo petróleo» de la era verde, Escondida se adelanta a la competencia con una visión de largo plazo que garantiza su vigencia por décadas, demostrando que el futuro de la minería será digital, circular y, sobre todo, masivo.


