San Juan lidera la transformación hacia una minería de élite en 2025
La minería en Argentina ha dado un salto sin precedentes en 2025, consolidando a la provincia de San Juan como el epicentro de una revolución productiva. La Dirección de Evaluación Ambiental Minera (DEAM) ha pulverizado sus propios registros al alcanzar un incremento del 133% en su productividad respecto al año anterior. Con un total de 105 Informes de Impacto Ambiental evaluados, el sector no solo está acelerando sus procesos, sino que está redefiniendo los estándares de eficiencia técnica y transparencia, posicionando al país como un destino de inversión altamente competitivo a nivel global.
Este fenómeno no es casualidad; es el resultado de una modernización sistémica impulsada por marcos normativos estratégicos como el Decreto Reglamentario 007-2024. La implementación de nuevas tecnologías y la profesionalización de los equipos han permitido destrabar expedientes históricos y responder con una celeridad asombrosa a las demandas del mercado. Hoy, la agilidad en las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) es la piedra angular que permite a proyectos de oro, cobre y litio avanzar con una certeza jurídica que antes parecía inalcanzable.
El impacto económico es tan masivo como tendencia: la minería ya genera 9 dólares de exportación por cada dólar invertido, convirtiéndose en el motor neto de divisas más potente de la región junto al agro. Con el «oro blanco» (litio) creciendo a un ritmo del 45% y el cobre consolidándose como el metal clave para la transición energética global, Argentina ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad imparable. Este récord de 2025 marca el inicio de una era dorada donde la sostenibilidad ambiental y el crecimiento exponencial caminan finalmente de la mano.


