Codelco acelera su transición hacia una matriz energética 100% renovable para 2030
La corporación estatal Codelco ha generado una noticia de alto impacto al anunciar una reestructuración profunda de su matriz energética, con el objetivo de que todas sus operaciones funcionen exclusivamente con fuentes renovables hacia finales de la década. Esta tendencia de «minería verde» es un movimiento audaz de la principal productora de cobre del mundo para desvincular la extracción de metales de las emisiones de carbono. Al asegurar contratos de energía limpia a largo plazo, Codelco no solo busca cumplir con sus metas de sostenibilidad, sino también responder a las exigencias de un mercado global que demanda un «cobre verde» certificado para la fabricación de tecnologías de movilidad eléctrica y energías renovables.
El motor de este cambio es la necesidad de elevar la competitividad del cobre chileno en un entorno comercial donde la huella de carbono es el nuevo estándar de valor. La tendencia actual muestra que la estatal está renegociando activamente sus contratos de suministro para reemplazar el carbón por energía solar, eólica e hidráulica, lo que representa un avance impactante para la industria extractiva a nivel global. Esta transformación permite a Codelco mitigar los riesgos asociados a futuros impuestos al carbono en mercados clave, enviando una señal potente a los inversores sobre la viabilidad de sus activos estructurales y su compromiso irrenunciable con la lucha contra el cambio climático.
Sin embargo, el desafío a futuro reside en integrar esta energía limpia con la electrificación total de sus flotas de transporte y maquinaria pesada en las faenas subterráneas y a rajo abierto. La tendencia indica que el éxito de esta transición dependerá de la estabilidad de la red eléctrica nacional y de la capacidad de la empresa para innovar en sistemas de almacenamiento energético. Al liderar este cambio de paradigma, Codelco no solo asegura su liderazgo productivo, sino que transforma la identidad de la minería chilena, demostrando que es posible producir los minerales del futuro mediante una operación que respeta los límites planetarios y promueve el desarrollo sostenible.


